En el corazón de Bangkok, a orillas del río Chao Praya y muy cerca de
algunos de los templos más bellos de Thailandia, existe un fascinante y
siniestro lugar creado por el departamento de medicina forense del
Hospital Siriraj , el hospital forense del mismo nombre.
Momias de asesinos ejecutados, fetos con malformaciones y órganos
conservados en formol son algunas de las atracciones de este macabro
museo tailandés.
Atención, este post contiene imágenes impactantes y desagradables
Un número cada vez mayor de turistas se acercaba (antes de triste estado
actual del país) con una mezcla de morbo y curiosidad al museo cuya
entrada era poco más de 1 euro.
Aqui se pueden ver diversos miembros amputados, desde un brazo a un pie
encangrenado o incluso una cabeza de una victima decapitada en accidente
de automovil.
Concebido para la instrucción de jóvenes médicos, el museo está dividido
en seis partes dedicadas a patologías, medicina forense, parasitología,
anatomía, historia de la ciencia tailandesa y prehistoria.
Aparte de cuerpos de violadores, este museo de los horrores exhibe el
vestido manchado de sangre de una víctima, llamada Nualchawee, así como
el cuchillo con el que fue asesinada y su diario, escrito con letra
redonda y cuidada.
Pero el plato fuerte es el cadáver momificado de cera de Si-Oui, un
psicópata de origen chino que disfrutaba asesinando niños que luego se
comía. Él se alimentaba de personas “porque amaba comer órganos de
humanos, no porque tuviera hambre”, ilustra un texto explicativo.
“En mi vida he visto algo parecido”, explica Daniel Brown, un turista
británico de unos 25 años. Mi novia me habló de este lugar y, después de
varios días visitando templos, nos decidimos a venir”, prosigue el
joven, quien admite que no es capaz de mantener la mirada ante algunos
de los fetos y órganos expuestos, muchos con malformaciones.
El planteamiento de Le Goff, durante la baja edad media europea nos da
la concepción de una especie de desarrollo negativo geográfico del mundo
musulmán. Europa era todo un bosque y para ponerlo en roturación hubo
que talarlo intensificándose así las labores en el sector
agricolaforesral.
Existen una serie de factores de tipo natural que influyen en este
proceso. El clima a partir del XI se vuelve más templado y húmedo, lo
cual favorece el retroceso del bosque y facilita los cultivos.
También se dan una serie de factores tecnológicos internos, dándose la
revolución tecnológica del medievo. Le Goff afirma que eran avances
conocidos desde el mundo antiguo, pero que no se habían utilizado hasta
ahora.
Los historiadores hablan de un desarrollo cultural y económico a partir
de las cruzadas en occidente. LeGoff critica la exageración de estas
aportaciones. Comenta que se trata más de una ilusión que de realidades,
aunque si que se dio un fenómeno de aculturación. De todos modos las
cosas que unos tomaron de los otros fueron pocas. Los latinos podían
aportar poco a los musulmanes, más desarrollados, pero sí se exportarán
los estados feudales a los estados latinos de oriente. No habrá un
control del pontífice de los guerreros cristianos, sino que habrá
estados autónomos, independientes de occidente. Los árabes nos aportaron
sus conocimientos en diferentes campos: medicina, astronomía, química,
geografía, arquitectura (sobre todo militar). Se aprenderá la
fabricación del papel, el trabajo del cuero y los tejidos, la
destilación de alcohol y la fabricación de azúcar. También aportan
técnicas agrícolas en relación con los cultivos y las técnicas de
irrigación.
El proceso roturador comienza en el siglo XI debido al crecimiento
demográfico y al periodo de calma originado por las segundas invasiones
Este espacio cultivado desde el punto de vista geográfico, que rodea la
aldea y alrededores; es la zona de huertos en la que se encuentran
cultivos donde los aldeanos siembran ajos, cebollas, se utilizan zonas
como vertedero y también se dan cultivos dedicados a la farmacología. Es
el bosque del señor, dedicado a la caza, allí están los pastizales del
ganado porcino, También se dan una serie de factores tecnológicos
internos, dándose la “revolución tecnológica del medievo”. Le Goff
afirma que eran avances conocidos desde el mundo antiguo, pero que no se
habían utilizado hasta ahora.
Se dan también transformaciones en el laboreo: ahora se prepara la
tierra antes de la siembra, aireándola. Empieza a darse también la
roturación trienal: una parte de la tierra queda en reposo, en la
segunda se cultiva cereal de invierno (trigo) y en la otra cereal de
primavera (avena) o legumbres.
En el norte de Europa se usa el arado pesado, frente al antiguo arado
romano. A ese arado se le conoce como carruca o charrúa. Comienza además
la introducción del hierro en los útiles de labranza. A partir del XI
se ponen herraduras a los animales. Por otra parte se sustituye al buey,
que se sigue manteniendo en el sur de Europa por el caballo.
Todas estas innovaciones no se dieron en toda Europa y no se dieron por
igual, y además implicaron grandes diferencias económicas. Se da también
una fuerte inversión en el trabajo humano: las fuentes de energía serán
el trabajo humano y la fuerza animal.
Dentro de esta situación es fundamental el esfuerzo conjunto de señores y
campesinos. Serán ellos los verdaderos protagonistas: los señores, que
son los dueños del espacio y lo controlan, dedicándolo a la caza. Ahora
lo ceden a la explotación de los campesinos, ya que de esta manera
obtienen un ingreso económico directo.
Un aspecto que se ha destacado mucho es el papel de los monasterios en
cuanto a la utilización de nuevas tierras. El monasterio de Cluny vive
de las rentas, ya que ellos no trabajan la tierra sino que llevan un
tipo de vida. Los monasterios cistercienses sí que trabajan la tierra, y
suelen estar situados lejos de las vías de comunicación, en el saltus
señorial. Se ha comprobado que muchas de esas tierras habían sido usadas
por monjes eremitas que van creando granjas. De todos modos, los
verdaderos protagonistas siguen siendo los señores y los campesinos.
Como consecuencias, la expansión agrícola trajo un aumento del
rendimiento agrícola en el siglo XIII y una diversificación de la
alimentación, aunque el cereal seguirá siendo la base. A mediados de
este siglo se denotará una preocupación por gestionar mejor los dominios
y por mejorar los rendimientos, aumentando así la productividad de las
tierras.
La sociedad de la época, estaba compuesta por tres clases sociales
principales, tanto el clero como la nobleza, gozaban de una serie de
privilegios económicos, políticos y judiciales, los cuales traerán el
nacimiento de la burguesía, recordemos también la importante
participación de la iglesia durante la baja edad media.
En Francia, los obispados que se conceden como beneficio fiscal son de
territorios no importantes, y por ello fueron más fáciles los acuerdos.
En Inglaterra no fue tan fácil debido al beneficio feudal que conllevaba
la entrega del cargo. De todos modos, donde fue realmente difícil fue
en el imperio germánico, donde los acuerdos no se establecen hasta 1122,
ya que los beneficios temporales de los obispados eran grandísimos y a
los obispos no les conviene la reforma. Les retirarían los ducados de
los que eran titulares. A largo plazo, los emperadores seguirán
manejando a los eclesiásticos y muchos nobles además empezarán a formar
parte del colegio de elección de los obispos, lo que supone el inicio de
una separación entre el poder terrenal y el eclesiástico, entre iglesia
y estado.
Francia e Inglaterra serán el prototipo de las monarquías feudales. El
poder real se vio muy debilitado en el siglo X, en Francia sobre todo
por la fragmentación del imperio carolingio, y se restablecerá a partir
del XI. Pero será en el XIII cuando su control sobre la administración y
las finanzas será mayor. Pudieron ir dominando las estructuras de poder
apoyados por la iglesia. Por otra parte hay que tener en cuenta el
carácter sacral del monarca y sobre todo la dominación que ejerce sobre
todos los resortes administrativos: hacienda y justicia. Utilizarán a
fondo este tipo de recursos que les ofrece la constitución feudal para
legitimar sus conquistas y todos sus logros a costa de sus principales
feudatarios.
Las universidades surgen entre finales del XII y comienzos del XIII como
respuesta a las necesidades sociales. Se produce así un aumento de
hombres cultos. Son consecuencia de la secularización del saber, momento
en el que las escuelas urbanas empiezan a tener importancia y surgen
sobre todo por transformación de las escuelas episcopales y monásticas
cuya base de formación era la biblia la cual constituía principalmente
la enseñanza por medio de la lectura, comentario y meditación de las
sagradas escrituras, pero en cambio en las universidades la Biblia solo
ocupa un puesto esencial en la facultad de Teología. Se fomentara
también la aplicación del patrimonio intelectual y artístico, siendo
relevante para casi todo, el arte gótico en especial en la construcción
de iglesias y catedrales, como la de Estrasburgo:
“las ventanas eran ricas de varios tonos como nadie ha conocido
similares; eran cristales luminosos y su valor jamás fue superado. Los
berilos y los cristales, fueron mezclados al vidrio tan perfectamente
que las ventanas, golpeadas por el sol al comenzar el día, continuaban
largo tiempo resplandeciendo”
Occidente se enriquecerá por el conocimiento de textos nuevos.
Aristóteles será conocido en el silo XII a partir de las traducciones.
También se conocerá de este modo el pensamiento árabe. Hasta ese
momento, de Aristóteles sólo se conocía la Lógica ya que había sido
recogida en el XI. A muchas personas de las que participaban en las
iglesias se les planteó el problema de los límites entre razón y fe,
antes incluso de ser un problema que se planteen los cristianos.
Comienza entonces a denominarse así al habitante de la ciudad que no era
noble, clérigo ni extranjero, que contaba con cierta fortuna y se
dedicaba a actividades relacionadas con la artesanía o con el comercio.
Los eclesiásticos fueron mucho más reacios que los laicos a admitir el
ascenso social a partir de las cruzadas y como resultado de lo anterior
los musulmanes entran en decadencia y Europa entrará en auge, quedando
el mundo árabe replegado sobre sí mismo y a la defensiva, probablemente
relacionada con la violencia ejercida en sus territorios. La
consecuencia más notable de las cruzadas fue la creación de las órdenes
militares. Mezcla el ideal monástico y de la violencia de los
caballeros.
En síntesis:
• A raíz del crecimiento económico que hubo en el siglo XI, mas el
aumento demográfico, de producción y por lo tanto de consumo y la
procuración del autoabastecimiento, como punto central, incide en el
comercio de los productos.
• Nace una mezcla de tres estamentos medievales: el hombre que ora, el que trabaja y el que pelea.
• Estos se unen en base a los excedentes productivos, los cuales se traduce en dinero, lo que mejora la economía.
• Se produce un cambio a la cultura monetaria, por lo cual la relación
de estos estamentos ya no tiene razón de honor ni solidaridad.
• Surgen las escuelas monásticas o episcopales y las universidades.
• Se le da auge a la participación intelectual y artística.
• Las monarquías de Francia e Inglaterra restan poderío.
• Alemania e Italia pasan a conformar los Estados.
Con
la aparición de los medios de masas como la radio, el cine y más tarde
la televisión, se abrieron posibilidades propagandísticas inimaginables
hasta la fecha. Ya se habían utilizado los carteles como un medio muy
visual durante la I Guerra Mundial, pero el sonido y la imagen podían
calar de forma más profunda, lo que pronto fue utilizado por los
totalitarismos y por el comunismo, y por supuesto desde la gran potencia
cinematográfica: Estados Unidos. Aquí mostramos dos ejemplo.
El primero es un alegato antibelicista del "El gran dictador" (1940) ,
película de Charles Chaplin en la que este realiza una sátira del
fascismo. Un barbero resulta ser el doble exacto del dictador de
Tomania, Hynkel. Este fomenta el antisemitismo entre la población
distrayendo su atención de las graves dificultades económicas del país.
Hynkel toma la decisión de invadir Austerlich a pesar de los problemas
que ello representa, y en una escaramuza disfrazada de cacería de patos,
Hynkel es confundido con el barbero, que toma la identidad del
dictador. Hacia el final de la cinta, el doble del dictador ofrece un
discurso de paz antitético con respecto a la doctrina de odio y
devastación que desplegaba aquel tirano. Aquí os lo trascribo:
Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí.
No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en
lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el
deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. […] No
queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente. […] El camino de la vida
puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad
ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un
círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la
miseria y en la sangre. […] En este mismo momento mi voz alcanza a
millones de seres a través del mundo, a millones de hombres, de mujeres,
de niños, desesperados, víctimas de un sistema que lleva a los hombres a
torturar y encarcelar a los inocentes. A los que pueden oírme les digo:
“No desesperéis”. […] El odio de los hombres pasará, y los dictadores
perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y
mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer!
[…] Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la
posibilidad de trabajar, que dé a la juventud un porvenir y resguarde a
los ancianos de la necesidad. Prometiendo estas cosas, gente ambiciosa
se ha hecho con el poder. Pero ¡han mentido! No han mantenido sus
promesas, ¡ni las mantendrán jamás! Los dictadores […] esclavizan al
pueblo. […] Combatamos ahora por liberar al mundo, por abolir las
barreras entre las naciones, por terminar con la rapacidad, el odio y la
intolerancia. Luchemos por un mundo edificado sobre la razón, por un
mundo en el que la ciencia y el progreso conduzcan a la felicidad
universal. […] En nombre de la democracia unámonos».
El
segundo vídeo es un curioso corto de la Disney en el que el pato Donald
nos sirve de ejemplo visual sobre algunas cosas que del nazismo, como
la militarización del trabajo y la vida, la industria armamentística y
el culto al líder.