miércoles, 4 de abril de 2012

LA ESMERALDA



NOTICIA DE LA ESMERALDA
Armada colaborará en la recuperación del espacio donde se conservan vestigios de la fragata española capturada por Lord Cochrane, y del primer muelle fiscal del puerto.  



Los restos de la Esmeralda aparecieron durante excavaciones para un estacionamiento en 1998. Tembién se encontraron restos culturales históricos.
Foto:TOMÁS FERNÁNDEZ TOMÁS FERNÁNDEZ

HERNÁN CISTERNAS ARELLANO  Hace 14 años, la arqueóloga Alejandra Didier formó parte del rescate de los restos de la fragata Esmeralda, sepultados durante un siglo y medio bajo la Plaza Sotomayor de Valparaíso. El que fuera el buque insignia de la Armada española y su navío más importante en el Pacífico, capturado por el almirante Lord Thomas Cochrane en el puerto de El Callao en 1820 -al mando del buque "O'Higgins"-, salió a la luz con la construcción de estacionamientos subterráneos en el lugar en 1998.

Su importancia naval no era lo único relevante de los viejos maderos que aparecieron en el lugar. En junio de 1825, la Esmeralda fue arrastrada por un temporal y terminó encallada en la playa San Agustín, que en esa fecha se ubicaba a los pies del actual edificio de la Comandancia en jefe de la Armada en el lugar.

Este hecho, sumado a la necesidad de construir un muelle para la ciudad -planteada por Diego Portales en 1823-, llevó al gobernador José Ignacio Zenteno a ordenar que su quilla fuera arrastrada más afuera de la playa y rellenada con arena, sirviendo así de base para la naciente instalación portuaria.


Años de abandono
En el lugar del hallazgo se conservan restos de la proa y la quilla del navío capturado a los españoles, pero también vestigios de cuatro muelles, del Hotel Inglés y de la primera Bolsa de Comercio del país. Pero desde hace cinco años el esfuerzo de arqueólogos, historiadores y conservadores no está al alcance del público, porque el recinto está cerrado.

Para Didier, es al menos "lamentable" que una ciudad reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, mantenga en total abandono el "museo in situ" que se habilitó en el lugar del hallazgo.


A mediados del 2000, cuando se inauguró el museo subterráneo, las autoridades de la época aseguraron que el recinto se convertiría en un atractivo turístico, donde los visitantes podrían conocer los restos del primer muelle fiscal -cuando Valparaíso recién comenzaba a ganar terrenos al mar- y algunas partes de la Esmeralda.

Inicialmente fue administrado por el municipio, pero luego se traspasó a Sercotec y se convirtió en oficina de información turística y tienda de souvenirs . Luego, un bus de turismo que estacionó sobre el recinto dañó el mecanismo de la compuerta hidráulica de acceso, impidiendo el ingreso hasta ahora.


Hoy la Armada está interesada en reabrirlo. El vicealmirante Kenneth Pugh, comandante en jefe de la Primera Zona Naval, dice que la institución considera que "es urgente e imperioso cooperar con el municipio para poder recuperar un espacio patrimonial de todos, que nos conecta con nuestra historia más profunda".

Agrega que el museo recuerda un Valparaíso de antaño, cuando la playa llegaba a metros del edificio de la Armada y cuando el desarrollo económico del país obligó a ganar terreno al mar, donde "quedó como relleno un buque que para la Marina es importantísimo, incorporado a Chile en un acto audaz".


Pugh afirma que la Marina tiene la capacidad de evaluación y mano de obra para colocarlos a disposición del proyecto. Asmar podría colaborar en la reparación o reemplazo del sistema hidráulico del acceso al museo, así como en la restauración de la dañada compuerta de vidrio.


Mientras, el historiador porteño Archibaldo Peralta afirma que el Liceo Matilde Brandau de Ross está dispuesto a colaborar en su atención, con alumnos de la carrera de técnicos en turismo que imparte el establecimiento.

Didier espera que también haya preocupación por la colección de materiales recuperados, como "fragmentos de loza, vidrios, botellas, pipas y restos culturales históricos, que dan cuenta del desarrollo decimonónico del espacio".

Cinco años lleva cerrado  el museo bajo la Plaza Sotomayor por daños  en su acceso.

viernes, 30 de marzo de 2012

EL TREN DEL MAR.



Un ferrocarril sobre las olas 


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El bueno de Magnus, ingeniero eléctrico en los tiempos en que la electricidad todavía era todavía algo recién llegado al mundo de la tecnología, soñaba con dar vida a un ferrocarril eléctrico muy especial. Parecía una idea loca, pero logró llevarlo a cabo y así nació el Pioneer, un curioso artilugio sobre raíles que se elevaba sobre patas metálicas a siete metros de altura, tomando la forma de un barco para transportar pasajeros entre dos puntos de la costa de Brighton. Con marea alta en el Canal de la Mancha, el barco parecía flotar a lo lejos sobre las olas, pero en realidad se movía gracias a un motor eléctrico que impulsaba el vehículo sobre ruedas y raíles. Quedaba así la vía de este singular tren sumergida bajo las aguas. Oficialmente conocido comoBrighton and Rottingdean Seashore Electric Railway, no tardó en ser apodado Daddy Long-Legs, cosa nada rara porque las “piernas largas” eran lo que más llamaba la atención.
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Este curioso ferrocarril fue construido entre 1894 y 1896, pasando a funcionar desde ese último año hasta principios del siglo XX. Tuvo que soportar terribles tormentas, como la que casi lo destruye en la noche del 4 de diciembre de 1896, pero pudo aguantarlo todo hasta que las autoridades de Brighton decidieron remodelar el puerto y construir un dique de protección que obligaba a cambiar el recorrido de las vías del piernas largas. Por desgracia, Magnus no contaba con el capital suficiente como para emprender la obra de remodelación, por lo que se vio obligado a abandonar su proyecto.
En esta animación puede verse un modelo 3D del Pioneer de Magnus Volk.
ROBADO DE TECOB.

martes, 27 de marzo de 2012

DONDE ESTAMOS SEGÚN EL UNIVERSO?



La minúscula huella humana en la Vía Láctea

Hace más o menos un siglo que la humanidad comenzó a emplear las ondas de radio de forma masiva para comunicarse. Así, puede decirse que hace ya una centuria que venimos gritando al universo que existimos, pues una burbuja de emisiones de radio se está expandiendo desde este pequeño punto azul que es la Tierra a la velocidad de la luz. Puede parecer mucho, pero visto de forma adecuada queda claro que esa huella es minúscula, por no decir que ridícula. Puede que haya por ahí civilizaciones extraterrestres a la escucha, pero mucho me temo que nuestra huella es todavía demasiado pobre como para llamar la atención de nadie. Esto es lo que pensó Adam Grossman a la hora de crear este mapa que, partiendo de una imagen ideal de la Vía Láctea con sus 100.000 años luz de diámetro medio, nos enseñacómo se ve una burbuja de cien años luz de radio, con nuestro mundo en el centro. Sí, ese pequeño punto resaltado es nuestra burbuja de radio.

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